Ejercicios calmantes

Con Sandra Corrège

Psicosomaterapeuta

Especialista en la gestión del estrés

Siéntate cómodamente, tus piernas sin cruzar, tus pies bien colocados en el suelo, mantén la espalda recta sin apoyar en el respaldo de la silla.

Empieza respirando profundamente 3 veces

Pausa

Concéntrate un momento en tu respiración

Pausa

Ahora, piensa en la imagen de una montaña

Pausa

Cierra los ojos y concéntrate en ver esa montaña.

Siente su fuerza, su poder, siente la pesadez de tus pies en contacto con el suelo, tu cuerpo firmemente sentado en la silla.

Pausa

Tu eres como esa montaña, sólida, fuerte. Tómate el tiempo de sentirlo.

Pausa

De nuevo, concéntrate en el ritmo natural y tranquilo de tu respiración

Pausa

Siéntate cómodamente, tus piernas sin cruzar, tus pies bien colocados en el suelo, mantén la espalda recta sin apoyar en el respaldo de la silla.

Empieza respirando profundamente 3 veces

Pausa

Inspira y estira los brazos hacia el techo.

Pausa

Mantengo los brazos estirados algunos segundos.

Expiro y relajo mis brazos

Repetir el ejercicio 2 o 3 veces. Si te distraen algunos pensamientos, concéntrate de forma tranquila en tus movimientos

Ahora vas a contraer el conjunto de músculos de tu cuerpo

Contraer a la vez los músculos del rostro, de los brazos, del vientre, de las nalgas, de las muslos, de las pantorrillas, mantén los puños apretados durante algunos segundos

Después, relájalo todo ¡de golpe!

Pausa

Repite de nuevo este ejercicio

Concéntrate un momento con los ojos cerrados en sentir tu cuerpo

Si persisten las tensiones, simplemente masajea la zona en tensión

Inspira profundamente

Siente ahora todas las partes de tu cuerpo profundamente relajadas.

Empieza con tres respiraciones profundas

Pausa

Ahora, concéntrate en tu respiración

Pausa

Déjate mecer por su ritmo tranquilo, como el vaivén de las olas del mar.

Tu mente se concentra y se relaja, ella sigue el ritmo tranquilo de tu respiración

Ahora un instante de atención en tu respiración

Pausa